Danza Oriental y Consciencia Pélvica

Con la danza oriental trabajaremos a través del movimiento global el tejido específico del perineo y el abdomen.

La mejora de la movilidad de la pelvis hace que fluya más sangre a los tejidos y con ello mejore la nutrición de los mismos, mejorando su funcionalidad y la calidad muscular.

Trabajaremos desde nuestro centro, desde la pelvis, desde donde ser genera el movimiento muscular que permite la movilidad de las extremidades, el equilibrio, el control del cuerpo, la protección de la espalda, la correcta amortiguación. Aprenderemos a disociar, y a tener LIBERTAD, libertad en los brazos, las piernas, la columna, el torso..., libertad de movimientos.

Sin un centro compacto, muchos movimientos se verán torpes, además del riesgo que puede presentar para la columna y los músculos de la espalda. Para cualquier disciplina de baile en distintas técnicas, el centro es extremadamente importante para colocaciones, giros, amortiguaciones, etc.

Más allá de la técnica, la danza oriental o “bellydance” nos permite disfrutar de zonas del cuerpo que están dormidas, profundizaremos en ellas, más allá de lo estético, mejoraremos la percepción de nosotros mismos y aumentaremos la autoestima.

Tomarás consciencia de tu cuerpo, movilizando cada una de sus partes, mientras sintonizarás con las emociones y sensaciones que irás despertando, alcanzando un equilibrio que te permitirá vencer tus limitaciones y derrumbar las barreras que sólo existen en el mundo del miedo. Potenciarás tu feminidad y sensualidad.

El estímulo para bailar danza oriental es la conexión espiritual, su práctica conecta el espíritu con el cuerpo para que de esta comunión nazca la verdadera danza. Es la ausencia de miedo, del ego y de conexión con uno mismo.

Entre sus beneficios esta la eliminación de calorías, tonificación de músculos, reducción de tensión muscular debido al trabajo de las disociaciones y el trabajo por separado de cada parte del cuerpo, como cadera, torax, pecho permitiendo así; fluidez y coordinación y la eliminación de los nudos de la tensión ya sea por estrés, cansancio físico o la carencia de ejercitación de ciertos músculos.
Mejora la salud digestiva, previniendo el estreñimiento, induce a cambios de actitud y al desbloqueo físico, psíquico y mental.
Te ayudaremos a expresar emociones, porque trabajaremos con sentimientos como la tristeza de los boleros, la alegría de los saidis y la sensualidad de los baladis.
Fomentaremos la creatividad, con las improvisaciones y expresión de los sentimientos con los ritmos árabes a través de la darbuka.

En las clases además de investigar y conocer tu cuerpo y en concreto tomar consciencia de tu pelvis, aprenderás movimientos básicos como el péndulo, brazos de serpiente, shimi de hombros, básico egipcio, ochos hacia delante y atrás, golpes de cadera, movimientos de desplazamiento, círculos de pecho...pero lo esencial es aprender a ser tu mismo, disfrutar, soltar tensiones y comenzar a amar esta maravillosa danza.

La Danza no es sólo transmisión de una técnica, sino también de un impulso vital profundo.

-Isadora Duncan