Yoga en el Aire

vuela yeea

En realidad, esta es una práctica sumamente beneficiosa para el organismo, ya que aprovecha al máximo la posición invertida del cuerpo y toda la libertad que ésta implica. ¿Recuerda cuando era bebé y no había nada que le tranquilizara más que su mamá arrullándole y meciéndole?

El efecto tranquilizante del balanceo del cuerpo es innegable y los 5 cuerpos del ser: -el físico, el energético, la mente, las emociones y la espiritualidad- son trabajados para lograr un estado de equilibrio y salud óptima.

El YOGA EN EL AIRE alivia los trastornos cervicales, la artrosis, la escoliosis, las hernias de disco, la ciática, las lumbalgias, la artrosis de cadera, la osteoporosis y la fibromialgia, y calma la ansiedad.

Además...

  • Ayuda a estirar y reforzar los músculos, ligamentos y tendones.
  • Al ser una técnica sobre gravedad cero aliviará la presión de tu columnavertebral, alineando las mismas.
  • Estimula el flujo de oxígeno y la circulación de la sangre en tu cerebro.
  • Mejora los problemas circulatorios gracias a sus posturas inversas.
  • Regula el humor y consigue alcanzar una relajación total.
  • El yoga en el aire trabaja con el peso de tu cuerpo, permitiendo así una tonificación adecuada a tu forma y tamaño.
  • Como todos los tipos de yoga su proceso respiratorio le ayudará a abrir todos los Chakras y cultivar la energía Kundalini.

El columpio que se usa en Yoga en el Aire es un apoyo, un ayudante perfecto con el cual, la práctica puede ser o muy sutil e inconsciente, pero dejando experiencias positivas sesión tras sesión que nuestro cuerpo va grabando sin que apenas podamos oponer resistencia, ya que no hay exigencia y la tela está siempre allí para ayudarle: conteniendo, sujetando, apoyando...o bien muy intensa y profunda, ya que permite mantener un tiempo prolongado el asana, haciendo que se pueda llegar a interiorizar tanto el trabajo personal que se puede practicar a la vez otras técnicas yoguicas como pranayamas, cierre de bandas energéticos, kriyas...sin ningún esfuerzo extra (como sucedería en una
práctica de yoga normal sin el columpio).

Los alumnos quedan encantados con los efectos de este tipo de yoga y lo notan en muy poco tiempo.
Sin duda, el columpio a lo largo de las sesiones se va convirtiendo en un “verdadero amigo” en el que confiar plenamente.